Desarrollo Personal

HAY QUE HACER

Las cosas hay que hacerlas. No es hermosa la sensación de no tener pendientes?

Si lo que hay que hacer lo sentís como una real obligación, fíjate si es imprescindible que lo hagas, tampoco se trata de ser tu propia esclava

Para el resto de las cosas, lo que te propongo es reformular la forma en que estás viviendo tus quehaceres. Partiendo de ahí, decanta lo que te conviene hacer

Como pensamientos, emociones y cuerpo están interrelacionados, al interpretar las “obligaciones” como un medio para tu fin, se te genera una predisposición distinta para hacer esas cosas que no te encantan

 

CAUSA / CONSECUENCIA

«Lo que la gente llama destino, no es mas que un acto del pasado obedeciéndose a si mismo»

Todo lo que pasa en tu presente, tiene origen en tus acciones del pasado. Es consecuencia de las decisiones que tomaste antes (consciente o inconscientemente >> porque decidir NO hacer, también es una acción)

 

PASO 1: ACEPTACIÓN

Aceptar significa que sabes que cada momento es como debe ser; es resultado de todo lo que viviste en el pasado.

Las cosas pasan igual, te guste o no. Abandoná la queja… Que embole escucharte quejandote en tu cabeza! No te harta? Mejor aceptá las cosas como son, no como quisieras que fueran. Podés querer que las cosas sean distintas en el futuro, pero hoy, son como son.

 

PASO 2: HACETE CARGO

Implica que asumas la responsabilidad de lo que pasa en tu vida,y es lo que te permite responder de manera eficiente.

No podés controlar lo que pasa en tu entorno pero si podes decidir que hacer con eso. Después de aceptar una situación, hacerte responsable te permite entender que estás ahí por decisión propia y, en consecuencia, podés responder mas creativamente.

 

PASO 3: DISFRUTAR

Disfrutar el momento es vivirlo con gusto y transformarlo en una cosa mejor.

Si estas haciendo algo que, de alguna manera te acerca a tu objetivo (te guste o no hacerlo), disfrutá el hecho de estar haciendo esa cosa y no cualquier otra que podría nada tener que ver con lo que deseas.

Y si no es el caso, peor igual hay que hacerlo, mejor es hacerlo de buena gana.

 

Por ultimo: planificá (ordená tus prioridades) y delegá (entregá lo que otros pueden hacer por vos)

En resumen:

si lo que hay que hacer forma parte de tu plan, cambiá el tengo que, por el quiero o el hay que hacer (como algo mas relativo al plano existencial), porque a tu mente le llega de otra forma: lo saca del plano de la obligación y lo pone en el universo de los deseos

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