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ALTEREGO

El alterego hace referencia a lo que comúnmente conocemos como “LA SOMBRA”. Es un concepto que reúne todos los aspectos inconscientes de nuestra personalidad, ya sean positivos o negativos. Son cualidades o atributos desconocidos, o poco conocidos del ego.

El ego es todo lo que somos y conocemos de manera consciente. El alterego es la parte de nosotros que no reconocemos conscientemente pero siempre, de modo indirecto, nos recuerda que existe.

El deseo de agradar, la necesidad de aprobación, el miedo a ser rechazado, hicieron que nosotros mostremos nuestra parte aceptable y ocultemos grandes pedazos de nosotros mismos, por ser considerados «indignos».

Fuimos escondiendo nuestra espontaneidad y nuestra creatividad. Internalizamos los mandatos ajenos y nos llenamos de vergüenza y autodesprecio.

Este sistema de supervivencia nos permitió protegernos de la angustia, el rechazo y el abandono: lo que hicimos fue grabar en nuestra consciencia solo una parte de lo que realmente somos.

La energía no se destruye, entonces el material de la sombra acumulado saldrá a la conciencia: una gran porción nuestra queda REPRIMIDA en el inconsciente, otra parte de esos aspectos los SOMATIZAMOS con el cuerpo a través de los síntomas y otro tanto, lo PROYECTAMOS llevándolo hacia affuera.

Lo mismo pasa con la sombra luminosa: la incapacidad de distinguir nuestras propias virtudes nos llevan a verlas solamente en otros.

Porque, a ver, que hayamos llevado un aspecto nuestro a la sombra no quiere decir que es un aspecto negativo. Puede pasarnos que admiramos sobremanera a alguien y en realidad, lo que nos encanta de ese otro, es algo que nosotros somos pero no estamos asumiendo.

Lógicamente, es más fácil ver estos aspectos en los demás que en nosotros mismos.

La desventaja en la proyección de nuestra propia sombra es que una parte de nuestra personalidad está en el lado oculto, de modo que no podemos integrarla a nosotros ni equilibrarla con nuestro lado consciente. Entonces, nos deja en un lugar de desventaja: la información es poder y no conocer una parte de nosotros mismos nos limita a la hora de querer generar cambios consistentes en nuestro interior.

Todo lo que rechazamos, no nos gusta o no queremos, pasa a formar parte de nuestra sombra. Lo que nos pasa, entonces, cuando estamos frente a un estímulo asociado a nuestro lado oscuro; la primera reacción que nos genera es de angustia y asco.

Iluminar nuestras sombras nos permite mayor autenticidad con nosotros mismos y con los demás.

Que la sombra se convierta en nuestra amiga depende de nosotros: no solo representa aspectos negativos de nuestra personalidad sino que también oculta atributos que nos hacen falta en la vida para equilibrar, de manera positivo, nuestra forma de ser.

No es un trabajo simple: requiere una intensa dedicación emocional. Y consiste, básicamente, en adueñarnos de todo ese material escondido e incluirlo en nuestro yo consciente.

Conocernos a nosotros mismos equivale a reconocer nuestra sombra.: Integrarla nos convierte en un  ser completo.

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